Llevaba mucho tiempo sin escribir, y la verdad es que no puedo preveer cuando lo haré de nuevo. En este tiempo he dejado de ser una hija parasitaria, oseasé, me he independizado, tenía pensado contar como ha sido la boragine, pero no me quedan ganas. Entre tanto me he casado, oseasé me he ido a vivir con mi pareja. Y cuando pensaba que placidamente iva a llegar mi momento de tranquilidad, vacaciones incluidas, mi jefe me ha anunciado que cierra la empresa por enfermedad, dicho de otro modo, me quedo en paro con 32 años.
Esta vez resulta diferente, estoy muy muy cansada, y ahora ya no vivo en casa de mis padres, lo que hace que me recorra un especie de escalofrio por la espalda, no es de miedo, es de terror o pánico.
Me licencié a los 22 años, el CAP, lo obtuve a los 23 recien cumplidos, por aquel entonces hice mi primer curso de informatica. Mediados los 23 empecé mi primer master, con licencia de supervisror de instalaciones radiactivas incluido, lo que quiere decir que la sempiterna niña de letras, tuvo que enfrentarse a la física y la química ante el consejo de seguridad nuclear, entonces me senti orgullosa de superar aquello, pensé que lograría todo aquello que me propusiese.
A los 24 saqué mi segundo master, esta vez de documentación. Justo al terminar tuve mi primer empleo, sin contrato, por supuesto, teleoperadora de encuesta telefonica, por 600 pesetas la hora, acinada en una habitación con 25 teleoperadores más, soportando insultos de los que entonces eran mis jefes.
Ese mismo verano tuve mi primer empleo con contrato, en la Biblioteca Nacional, uno de esos contratos de inserción laboral, que consisiten en 5 meses y a la calle, para que obtengas experiencia.
Al finalizar aquello, empece a trabajar en Hacienda, para cubrir la campaña de Renta, osea que apremdí, nociones de gestión fiscal.
Me volví a quedar sin empleo al finalizar la campaña de renta, pero ya hacia un año que iva todos los días a una academia de inglés, para reforzar mi curriculum. Regresé al lugar donde trabajaba como teleoperadora, para poder costearme la academia.
Volví a trabajar de nuevo en la campaña de renta del año siguiente, y de ahí a un nuevo contrato de inserción laboral en la Biblioteca Nacional, todo ello sin abandonar mis clases de inglés.
Cuando pensaba que me quedaba de nuevo esperando la nueva campaña de renta, entré a formar parte en la plantilla de una afamada editorial inglesa, en la que me explotarón durante 3 años y siete meses, y que como explique en un post anterior me echaron improcedentemente cuando menos me lo esperaba.
Mientras trabajé en aquella editorial, seguí con mis clases de inglés, y comence mis estudios de doctorado, sacando en dos años el DEA (diploma de estudios avanzados).
Durante los 7 meses de paro, que siguieron a mi despido, obtuve una beca para escavar en una campaña arqueologica, en la que estuve literalmente a pico y pala. Y aproveché para sacarme mi tercer master, esta vez, en lenguajes de programación aplicados a la web. Además de escribir tres artículos y dar dos ponencias, en congresos de arte prehistórico.
Al finalizar me incorporé a trabajar en una inmobiliaria, en la que no me salian las cuentas, por lo que trate de huir con toda celeridad, por que viendo el funcionamiento de la misma, el futuro inmediato sería el cierre y por tanto el fin de mi empleo.
Por una vez conseguí mis propositos, y a los dos meses y medio, conseguí lo que parecio un empleo mejor, en una empresa pequeña de instalación de gas, pequeña, pero esta vez si que me salian las cuentas. Mientras tanto he continuado mi doctorado, y gastando buena parte de mis escasas vacaciones en irme a campañas arqueologicas y escribir dos artículos más. Y ahora, cuando ya llevaba un año y me tenian que hacer el indefinido, mi jefe, muy enfermo, decide arrojar la toalla y jubilarse, cosa que comprendo.
Conclusiones:
- Estoy de nuevo en paro, y ahora con 32 años, y emancipada con lo que el miedo y el cansancio es mayor.
- Nunca he sido mileurista.
- La gente dice que no me preocupe que algún día me irá muy bien
Simplemente os pregunto:
¿Os parece exagerado que desde hace una semana, esté llorando a todas horas y cuando mire hacia el futuro sólo vea una especie de humareda muy muy negra?













09.07.07 @ 13:32